En campo se investiga el terreno mediante mapeo geotécnico, perforaciones, calicatas y toma de muestras. En gabinete se analizan esos datos y los ensayos de laboratorio para caracterizar el suelo o macizo rocoso y sustentar el diseño.
Es el análisis que determina si un talud de tajo, botadero o depósito se mantiene estable ante lluvias, sismos o excavaciones. Calcula el factor de seguridad y define el diseño adecuado para prevenir deslizamientos.
Es una representación en 3D del terreno, dividida en bloques con sus propiedades geotécnicas, como la calidad y resistencia de la roca. Se utiliza para planificar la mina y diseñar taludes con mayor seguridad.
Analizan el comportamiento del agua superficial (caudales, drenajes) y subterránea (niveles, flujo, permeabilidad). Permiten diseñar sistemas de drenaje y controlar el efecto del agua en la estabilidad de las estructuras.
Consiste en medir con sensores los desplazamientos del terreno y las presiones de agua. Los datos se analizan de forma continua para detectar cambios a tiempo y prevenir riesgos. Se ofrece asesoría 24x7.
Es la creación de programas a medida que procesan datos de campo y laboratorio, automatizan cálculos, generan modelos y reportes, y permiten visualizar el monitoreo geotécnico.